Italia en el podio

Italia tiene el mejor restaurante de 2016, Osteria Francescana, y resulta que ahora también alberga al mejor hotel del año. El veredicto de los premios “Best of the Best” de Virtuoso, la red internacional de agencias de viajes especializadas en turismo de lujo, así lo determinó. En esta décima edición, miles de trotamundos exigentes votaron a Borgo Egnazia y lo ubicaron en el primer puesto.

Rodeado de olivares milenarios y limoneros, este hotel construido con piedra local encarna la verdadera esencia de Puglia. A eso se le añade el azul del Mar Adriático como telón de fondo. En este contexto, los huéspedes pueden elegir entre una habitación, una casetta o una villa privada, con piscina propia. Se privilegia, en todos los casos, la calidez. El ambiente de Borgo Egnazia es muy agradable, no solo por las vistas y comodidades sino también por su amigable staff, lo que lo convierte en un sitio ideal para ir en familia.

Como Italia es también sinónimo de buena gastronomía, el hotel alberga seis restaurantes, cuyos platos rinden homenaje a los ingredientes frescos de Puglia y a la cocina Mediterránea. En Trattoria Mia Cucina, además, se pueden aprender, en clases para grandes y chicos, las recetas tradicionales de la casa: orecchiette con grelos, focaccia rústica y pastas, entre otras. Otros grandes puntos de encuentro son los bares, ubicados en el lounge y a los lados de la piscina central.

La filosofía del spa Vair es acorde al estilo del hotel. Allí, los tratamientos apuntan a disolver las tensiones físicas y emocionales, y para eso los especialistas se apoyan en técnicas de la medicina psicosomática, la naturopatía, fisioterapia, aromaterapia, cromoterapia, wellness-life coaching y yoga Iyengar. El campo de golf adyacente de San Domenico, las canchas de tenis, el club de playa y el club de niños completan la agenda de actividades. A los alrededores, se pueden explorar las ciudades de Egnazia y de Alberobello, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO.